viernes, 8 de julio de 2016

Michoacán y sus maravillas naturales




Michoacán es un estado de la República Mexicana con una gran riqueza cultural, pero además posee una increíble gama de ecosistemas y maravillas naturales, que se pueden conocer y es una opción para escaparse y conocer su espléndido colorido de bellezas naturales enmarcadas por un favorable clima, cálido en las costas y fresco en las zonas centrales. 




Región Lacustre




Esta región abarca el Lago de Pátzcuaro con sus islas; los pueblos de Cuitzeo, Zirahuén y Tacámbaro; cascadas como La Tzaráracua, rodeada de frondosa vegetación, durante siglos ha labrado su propio cañón; y volcanes como el Paricutín.




Región Oriente




Cuenta con bellos paisajes, serranías, aguas termales, balnearios y el Santuario de la Mariposa Monarca. Montañas cubiertas de coníferas y huertos frutales enmarcan el ambiente natural de algunas de sus ciudades, como Zitácuaro y Angangueo. En diferentes presas de los alrededores puede practicarse pesca, campismo y deportes acuáticos. Otros atractivos son los Azufres, los Ajolotes, Laguna Larga y las aguas sulfurosas de San José Purúa.




Región Noreste




Con bosques y montañas, tiene paisajes acuáticos que acentúan el encanto que inicia en Zamora, donde está el cerro Curutarán, lugar. Un impresionante géiser y un balneario son el mayor atractivo de Ixtlán de los Hervores. En Tangancícuaro, el Lago Camécuaro es óptimo para la recreación familiar; y en Zacapu se puede disfrutar una plácida laguna ubicada en el interior de un cráter; cerca se encuentran balnearios y manantiales como Chilchota, Jacona y Orandino; y en Los Reyes es parte de las magníficas cascadas de Chorros del Varal. Cojumatlán de Regules, enmarcado por un extremo del Lago de Chapala.




Región tierra caliente y la costa




Lázaro Cárdenas es la puerta de entrada, un horizonte de mar con paisajes rocosos y arenosos inicia en Playa Azul con una extensa costa en la que abundan playas, caletas y bahías. Para descansar y practicar deportes acuáticos está el conjunto más bello de playas arenosas con caprichosos acantilados: la bahía de Maruata, el Faro Bucerías, San Juan Alima, Boca de Apiza, Caleta de Campos, Playón de Nexapa y Pichilinguillo. También existen áreas protegidas entre las que destacan el Parque Nacional Lic. Eduardo Ruiz "Barranca de Cupatitzio", el Pico de Tancítaro, el Cerro de Garnica y el antes mencionado.



Visita Michoacán

Michoacán (oficialmente llamado Michoacán de Ocampo) es uno de los treinta y un estados que junto con la Ciudad de México, conforman las treinta y dos entidades federativas de los Estados Unidos Méxicanos.

Colinda con los estados de Colima y Jalisco al noroeste, al norte con estados de Guanajuato y Querétaro,  al este con el Estado de México, al sureste con el estado de Guerrero y al suroeste con el Océano Pacífico Tiene una superficie de 59.928 kilómetros cuadrados aproximadamente.




¿Sabías que el estado de Michoacán cuenta con ocho Pueblos Mágicos?
El Programa Pueblos Mágicos, desarrollado por la Secretaría de Turismo en colaboración con diversas instancias gubernamentales y gobiernos estatales y municipales, reconoce a aquellos lugares hermosos de nuestro país cuyos habitantes han sabido conservar su riqueza cultural e histórica.

Pátzcuaro: A sólo 40 minutos de Morelia, este hermoso pueblo se remonta al Siglo XIV y presume la segunda plaza colonial más grande de México. En tiempos de los reyes purépechas, Pátzcuaro era lugar de recreo de la nobleza, y a su vez, sitio de adoración religiosa; decían que ahí estaba la puerta del cielo por donde descendían y subían los dioses. 



Tzintzuntzan: A 30 minutos de Morelia y a diez de Pátzcuaro, Tzintzuntzan ofrece una ventana a la cultura indígena de Michoacán, ya que en tiempos prehispánicos fue la capital de los tarascos y aún se pueden visitar cinco basamentos piramidales conocidos como Las Yácatas. El convento franciscano de Tzintzuntzan, cuya construcción se remonta al siglo XVI, también es notable, y se dice que los olivos que crecen en su atrio fueron plantados por Vasco de Quiroga.



Santa Clara del Cobre: Se localiza a solo 75 kilómetros de Morelia y su entorno natural realza su sencilla arquitectura provinciana. Los habitantes de este pueblo preservan una tradición de forjar el cobre el cobre a golpe de martillo, lo que garantiza al visitante obtener una pieza única en cualquiera de los talleres de los maestros artesanos.


Tacámbaro: A 80 kilómetros de Morelia, en medio de un bello entorno boscoso, se encuentra Tacámbaro. Aquí, los visitantes pueden conocer el santuario de la Virgen de Fátima, famoso por sus cuatro pinturas de las vírgenes refugiadas de Polonia, Hungría, Lituania y Cuba, traídas a Tacámbaro debido a que en sus países de origen la religión católica era perseguida.



Tlalpujahua: A casi la misma distancia de Morelia que de la Ciudad de México, a un poco más de una hora en coche, se encuentra Tlalpujahua, conocido como el pueblo navideño de México por sus esferas artesanales. Entre sus atractivos turísticos se encuentra el Santuario del Carmen, del Siglo XVII. También es posible visitar las ruinas de la Capilla de Nuestra Señora del Carmen, sepultadas en un accidente minero en 1932. 

Angangueo: A una hora y cuarto de la Ciudad de México y una hora y media de Morelia está Angangueo, un pueblo minero de arquitectura colonial que incluye en su entorno natural los santuarios de la mariposa monarca, ubicados dentro de la reserva de la biósfera y nombrados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Jiquilpan: Conocida como la ciudad de las jacarandas, Jiquilpan de Juárez está a 208 kilómetros de Morelia y a 524 de la Ciudad de México. Los visitantes pueden disfrutar de una vista panorámica de la ciudad y de sus característicos árboles desde la biblioteca Casa de piedra, situada en lo alto de una pequeña loma.


Cuitzeo: Cuitzeo es la laguna más extensa de México. Se encuentra a sólo 34 kilómetros de Morelia y es el hábitat de diversas especies de aves. Además del encanto natural de la laguna, el visitante puede conocer el convento agustino de Santa María Magdalena, una construcción iniciada en 1550 con aspecto de fortaleza medieval.